Cata sensorial de miel

Quizá conozca las catas, pero ¿Qué hay de las catas de miel? Con literalmente cientos de variedades de miel, pronto descubrirá que la cata de miel tiene muchos matices.

Cata sensorial de miel

Características de una cata de miel

La cata de miel no es simplemente degustar un dulce líquido ámbar. Es un viaje sensorial que te lleva a descubrir las historias ocultas detrás de cada gota.

Es adentrarse en un mundo donde cada color, sabor, aroma y textura cuenta una historia diferente, una narrativa que se ha ido construyendo a lo largo de miles de años, desde que las abejas comenzaron su laboriosa tarea de recolección.

Es una danza de sabores que refleja la biodiversidad de nuestro planeta, la interacción entre las abejas, su entorno, y la habilidad del apicultor en capturar la esencia de la naturaleza en un frasco.

Cada cata es una oportunidad para aprender, para maravillarse y para conectarse con la naturaleza de una manera íntima y personal. Aquí te presentamos las características clave que nuestros expertos consideran esenciales en una cata de miel:

0-8 mm Pfund
Blanco agua
9-17 mm Pfund
Blanco extra
18-34 mm Pfund
Blanco
49-83 mm Pfund
Ámbar claro
84-114 mm Pfund
Ámbar
Mayor a 114 mm Pfund
Ámbar oscuro

Color

El espectro de colores que puede adoptar la miel es asombrosamente diverso y fascinante. Este abanico cromático se debe, en gran medida, al origen del néctar que recolectan incansablemente las abejas. Cada tipo de flor imparte una huella única que se refleja en la tonalidad del producto final. Desde los tonos pálidos y delicados de la miel de acacia hasta los intensos y casi místicos negros de la miel de brezo, cada color cuenta una historia sobre la flora y el clima de donde proviene.

Es interesante destacar cómo el color también puede ser un indicativo de sabor y de antioxidantes presentes en la miel. Generalmente, mientras más oscura sea la miel, más profundo será su sabor y mayor su contenido de antioxidantes, aunque siempre hay excepciones. El color no es estático, puede variar año tras año, incluso dentro de la misma variedad, como reflejo de las cambiantes condiciones climáticas y botánicas que influyen en la vida de las abejas y en la composición de su néctar.

Aroma

El aroma de la miel puede ser tan sutil que apenas se perciba o tan característico que defina una experiencia completa por sí mismo. Algunas mieles llevan consigo el delicado perfume de las flores de las que provienen, transportándonos a un prado en floración con solo cerrar los ojos. Otras tienen notas afrutadas o incluso almizcladas que nos hablan de la complejidad que puede albergar este líquido dorado. Los apicultores y catadores de miel suelen referirse a este rasgo como el «bouquet» de la miel, en un paralelismo con la enología, subrayando la alta estima que tiene la calidad aromática en el mundo de la apicultura.

Sabor

Al hablar del sabor de la miel, nos adentramos en un terreno donde la poesía y la ciencia se dan la mano. Cada miel es un reflejo del «terroir», término prestado de la viticultura que se refiere a la suma total de las condiciones ambientales que afectan a la producción agrícola. La geografía, el clima y la botánica de cada lugar se expresan en el perfil gustativo de la miel. Así, una cucharada puede llevar consigo la robustez del monte o la suavidad del valle; la frescura de un día lluvioso de primavera o el ardor de un verano seco. Y como si fueran añadas de un buen vino, cada cosecha es única, imposible de replicar en su totalidad.

Textura

La textura es la dimensión táctil de la miel, esa cualidad que podemos sentir al paladearla. Puede ser viscosa y fluir lentamente como un río de oro líquido, o espesa y suave, casi como untar mantequilla. La cristalización es un fenómeno que a menudo malinterpretamos como un defecto, cuando en realidad es una característica natural de la miel que puede aportar una sorprendente y agradable textura granulada.

Finalidad de la cata

La cata de miel implica una exploración detallada y meticulosa de cada muestra, donde se busca descifrar y articular sus características únicas a nivel visual, olfativo, gustativo y táctil.
Se trata de un ejercicio de agudeza sensorial y lingüística, donde se identifican los distintos colores, aromas, sabores, texturas y se intentan describir estas cualidades con la mayor exactitud posible. Esta práctica es un desafío gratificante que pone a prueba el paladar, la memoria y la capacidad de percepción. Es, además, una manera efectiva de fijar en la memoria la experiencia única de cada muestra de miel.

¿Cómo hacer una cata de miel? Guía paso a paso

La cata de miel, al igual que la cata de vinos o aceites, es un arte que requiere atención, sensibilidad y práctica. Si estás interesado en sumergirte en este dulce mundo, aquí te ofrecemos una guía paso a paso para que puedas disfrutar al máximo de esta experiencia:

  1. Preparación del entorno:
    • Lugar tranquilo: Es importante elegir un lugar sin distracciones, donde puedas concentrarte en la experiencia.
    • Iluminación adecuada: Una buena iluminación te permitirá apreciar el color y la textura durante la cata de miel.
    • Temperatura ambiente: La miel debe estar a temperatura ambiente para liberar todos sus aromas y sabores.
  2. Selección de la miel:
    • Opta por mieles crudas y sin procesar para una experiencia más auténtica.
    • Si es posible, elige varias variedades para comparar y contrastar sus características.
  3. Herramientas:
    • Cucharas: Preferiblemente de material neutro como acero inoxidable o vidrio.
    • Cuaderno de notas: Para registrar tus impresiones.
  4. Observación:
    • Visual: Observa el color de la miel. ¿Es claro, oscuro, ámbar? ¿Tiene cristalización?
    • Tacto: Al tomar un poco con la cuchara, nota su textura. ¿Es líquida, espesa, cristalizada?
  5. Olfato:
    • Huele la miel antes de degustarla. ¿Puedes identificar aromas florales, afrutados, terrosos?
  6. Degustación:
    • Toma una pequeña cantidad con la cuchara y colócala en tu lengua.
    • Deja que la miel se disuelva lentamente, permitiendo que todos los sabores se manifiesten.
    • Intenta identificar las notas principales y secundarias. ¿Es dulce, amargo, ácido? ¿Tiene un retrogusto?
  7. Registro:
    • Anota tus impresiones en el cuaderno. Describe el aroma, sabor, textura y cualquier otra observación que consideres relevante en la cata de miel.
  8. Comparación:
    • Si estás degustando varias mieles, puedes compararlas entre sí. ¿Cuál te gustó más? ¿Hay alguna que te sorprendió?
  9. Limpieza del paladar:
    • Entre cada cata de miel, bebe un poco de agua o come un trozo de pan neutro para limpiar tu paladar.
  10. Reflexión final:
    Una vez que hayas terminado la cata de miel, reflexiona sobre la experiencia. ¿Qué aprendiste? ¿Hay alguna miel que desees explorar más en el futuro?

La cata de miel es una experiencia enriquecedora que te permite conectar con la naturaleza y apreciar el arduo trabajo de las abejas y los apicultores. Con práctica y dedicación, pronto desarrollarás una paleta de sabores y aromas que te permitirá disfrutar aún más de este precioso regalo de la naturaleza. ¡Buena cata!